desierto

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siempre amanece un nuevo día...

miércoles, 16 de noviembre de 2011

emigrantes....





Vivimos en tiempos de crisis, tiempos de caída de mercados y de desasosiego generalizado.
Sin embargo, existen en el mundo muchos millones de personas empeñadas en cambiar su modo de vida, en conseguir un lugar para el trabajo, el progreso y la esperanza. Aunque el lugar donde se concentran todas esas esperanzas se encuentre en recesión económica.

Los que vivimos a este lado del mundo, del lado de la opulencia aprendemos rápidamente jerga económica, consultamos las páginas centrales de los diarios que antes descartábamos para pasar antes a las que nos hablan de deportes. Pero una ingente tropa de seres humanos espera en estos momentos en algún punto de la costa de África Occidental para embarcarse en una nave apenas destinada para pescar a unos cientos de metros de la costa, en un viaje de cientos de kms, sin apenas casi medios, con la esperanza como único pertrecho obligado.

Ellos no saben de crisis. Nuestra crisis es su porvenir y el de sus familias. Nuestro capitalismo voraz e inhumano sólo sabe de África para expoliar sus fuentes de energía, sus materias primas, sus materias suntuosas y todo aquello cuanto permite tanto lujo en Europa como miseria en el hemisferio sur.
Los modos de recibir a estas personas varían desde los solidarios de muchos a los rascistas y xenófobos de unos pocos pero en ocasiones más ruidosos que los más. Dice la Historia que todos somos emigrantes...desde aquellos primeros homínidos que, llamados por no sé sabe bien qué instinto, abandonaron el continente africano para colonizar cada rincón de este planeta.Pero aparte de la Historia de Todos, existe la Historia de cada uno de nosotros en la que indagar y buscar referentes que nos puedan servir para explicar cosas que nos afectan.
Tras el fallecimiento de mi viejo, me puse a revolver papeles....rebuscando en esa Historia que forma parte de mi mismo, que me ha construído como persona, que me ha dado la ideología, el pensamiento y todo lo que soy.
Legajos, documentos amarillados por el paso inexorable del tiempo, escrituras de tierras con nombres que se pierden en el árbol genealógico de mis antepasados. Maletas mareadas por viajes transoceánicos de ida y vuelta.Así llegan a mis manos dos documentos de un valor muy alto: los pasaportes con los que mi padre y mi madre abandonaron Canarias y Galicia, respectivamente, para aventurarse en un viaje a una tierra lejana, extraña, conocida por los testimonios que escribían aquellos primeros en llegar a los que aún quedaban en sus tierras. Aventurados en busca de una vida mucho mejor fuera de la miseria de una post guerra que parecía no acabar y que se cebaba en sus lugares de origen.
Mi viejo que, era una persona muy dada a contar sus vivencias, siempre me había comentado sobre su viaje a Brazil que fue su primer destino, de como luego cruzó ilegalmente la frontera con Uruguay en el interior de un incómodo y lentísimo ferrocarril. Cualquier momento en torno a un buen asado servía para que Lolo abriera aquel baúl de conocimientos, de experiencias y de una forma de vivir de la que las generaciones que venimos detrás nos hemos olvidado.

Papá participó en la Sociedad Islas Canarias. Eso que ahora algunos achacan a los emigrantes de aquí lo hacían nuestros emigrantes allá. La Sociedad Islas Canarias se convertía en un espacio para encontrar el origen común de todos, donde el gofio y el mate se confundían entre costumbres nacidas y adquiridas. Mi viejo fue un trabajador y un impulsor decidido de este lugar donde miles de canarios emigrados y las generaciones de canarios criollos se sienten como en su casa...como en Canarias.

Quiso el destino que papá y mamá hicieran coincidir su vidas en aquel lejano y pequeño país del Cono Sur. Allá por 1965, como en las pelis de amor, se prometieron pasar el resto de su vida juntos. Será la muerte que no el olvido la que ponga fin a aquel inicio. Mil vicisitudes, penurías, alegrías, momentos de bonanza y otros de apretarse el cinturón...pero sobre todo trabajo y una dedicación obstinada en buscar lo mejor.






En este buque embarcó el viejo desde el Puerto de Santa Cruz a Brazil el 18 de Junio de 1960.
El Cabo San Roque y el Cabo San Vicente, propiedad de la empresa naviera "Ybarra y Cía SA", con sede en Sevilla, fueron construidos con los números 75 y 76 respectivamente, en los astilleros de la Sociedad Española de Construcción Naval en factoría de Bilbao. el primero fue botado al agua el 23 de abril de 1955 y se entregó en agosto de 1957; el segundo se botó el seis de octubre de 1956, para ser entregado a sus armadores en abril de 1959. En 1978 , ya reparado es adquirido por el gobierno cubano, incorporándose a la empresa de Navegación Mambisa con el nuevo nombre de AFRICA CUBA, destinándose al transporte de tropas a Etiopía y Angola. En el mes de julio de ese mismo año quedó amarrado en el puerto de Mariel (norte del país) y el 26 de julio de 1982 arribó al puerto de Barcelona,a remolque, donde es vendido a la naviera hindú Mogul Lne. Ltd. con sede en Bombay, dedicándose al transporte de peregrinos con el nuevo nombre de NOOR JEHAN. En febrero de 1984 se encontraba amarrado en Bombay, siendo vendido un año después para desguace, a chatarreros de Pakistán.










En 1978, esta historia se convierte en una historia de emigrantes retornados. No todos retornamos, en realidad el único retornado fue papá. Mamá volvía a emigrar, volvía a encerrar su vida en una maleta y a llevarla a miles de kms de la que ya era su casa. Yo, con apenas 9 años recién cumplidos viviría mi experiencia migratoria. Cambian las formas, cambian los medios....cayucos por aviones, bolsas de plástico por maletas, océanos por espacio aéreo, playas como destino clandestino por aeropuertos....pero el fin es el mismo: Emigrar.

Y emigrar para qué? para seguir trabajando, para seguir luchando....castigo de los que no tienen o buscan tener apenas un poquito más. Hoy, treinta años después, papá nos ha dejado. La enfermedad le ha robado algunos buenos años para seguir disfrutando de su sapiencia, de su cultura en esa universidad que dicen que es la vida, de sus asados de tira en el fondo de casa. Así quería convertir este espacio virtual en un homenaje a su persona y a aquellos cientos de seres humanos que se enfrentan al duro atlántico bajo un cielo negro de un millón de estrellas con el pensamiento en lograr un futuro mejor.
Gracias viejo porque una vez tu fuistes uno de esos emigrantes. 
Gracias por el porvenir que nos has dado y por el mensaje que tu existencia ha dejado entre nosotros y que yo me encargaré de transmitir en Nauzet....porque espero que su comprensión evite el que mañana tengan que volver a emprender esa dura aventura de emigrar.







En este buque embarcó mamá en el Puerto de A Coruña con destino Montevideo el 17 de Mayo de 1958.



Juan de GarayIncorporado a la bandera Argentina en 1947 por Transatlántica Argentina. Construído originariamente como "Olympic" de bandera alemana, tenía 10.372 tons, capacidad para 320 pasajeros de 1ª, 350 de turista y 200 inmigrantes. Hizo viajes de crucero a Génova, Canales Fueguinos, Golfo de México y escalas. El 9 de Julio de 1958, arribado de Genova, es vendido para desguace en España.

martes, 15 de noviembre de 2011

el valor de las cosas....

Este blog está vinculado a una web relacionada con viajes, viajes en moto en que se cubren distancias relativamente grandes, miles de kilómetros en los que se cruzan muchos tipos de diferentes paisajes -urbanos y naturales - donde la cámara tiende a plasmar panóramicas con la intención de encerrar todo lo que el ojo del viajero percibe con el propósito de reflejar la propia esencia del viaje.
Esta tarde he llegado a mi casa acompañado por Nauzet haciendo cumplimiento de la bella rutina de cada viernes donde nos volvemos a encontrar para disfrutar juntos del fin de semana. La tarde es gris, el cielo parece que ha abandonado su altanera situación para acercarse al suelo engullendo a su paso las cumbres y los montes, para introducirse en el corazón de los profundos barrancos como si quisiera llegar a cada rincón.

Cualquiera diría que es un tarde fea, contradictoriamente calificariamos como mal tiempo a este ejercicio de vida que supone la lluvía y lo que ella atrae. En mi país no llueve mucho, no existen los ríos más que cuando la lluvía arrecia hasta el punto de convertir los barrancos en riachuelos y arroyos. De modo que la naturaleza parece agradecer sobre manera cada pequeña gota de lluvía que se precipita sobre la árida tierra de este seco sur tiñendose de verde allí donde las rocas y el volcán dejan espacio a la vegetación.

Al bajarme del coche algo en mi hizo que abandonara la costumbre mecánica de dirigirme al interior de la casa. Algo me hizo fijarme en el jardín y verlo con otra mirada. Tomé la cámara, que siempre viaja conmigo, coloqué el objetivo 70-300 y activé el macro con la intención de buscar detalles que suelen escapar de nuestra visión. Como si de un detective en busca de pruebas se tratara, caminé entre los árboles con la vista fija en sus hojas, me encorvé para buscar entre las plantas más bajas el mapa que dibujan las gotas atrapadas por las hojas y las flores.

El disparador se iba accionando casi instintivamente robando momentos de efímera belleza, mientras mi mano giraba el objetivo y mi cuerpo se movía en busca del ángulo más preciso para atrapar el juego del agua sobre mi jardín.

A la vez que el botín de tanta belleza quedaba a buen reacudo en mi cámara, comencé a pensar cuanto podemos encontrar en las pequeñas cosas. Que fácil y la vez que difícil es encontrar lo bello y cuanto de simbología puede tener un ejercicio tan simple como captar fotografías. Cuanta cantidad de cosas pueden pasar desapercibidas a nuestra atención a pesar de estar tan cerca de nosotros. Como no es preciso recorrer miles de kms para encontrar un paisaje excepcional....cuando este se encuentra casi bajo nuestros pies.


Ocurre que, en este mundo materialista, nos olvidamos en muchas ocasiones, de lo que tenemos alrededor, de las pequeñas ocasiones, de disfrutar plenamente de momentos, cosas y circunstancias que tenemos mucho más cercanos de lo que creemos.....

Es increíble cuanta belleza puede quedar albergada en una sola gota de agua.....como tanto amor transmite cada beso de Nauzet.

lunes, 14 de noviembre de 2011

en qué creen los que no creen?

En una sociedad acostumbrada a adcribirse en bandos en todos los ámbitos de la vida, muchos se sorprenden cuando te identificas como ateo, como si fuera extraño que una persona pudiera vivir sin la creencia en una divinidad sea cual sea la forma en que esta se represente.
La pregunta suele ser "¿en algo creerás?". Hoy me han vuelto a hacer esta pregunta y me ha hecho reflexionar en qué modo puedo explicar en qué creen los que no creen. Reconozco aquellos que mantienen creencias religiosas lo tienen más sencillo. La Historia les avala con imágenes, con suntuosos edificios, festividades varias y con toda una parafernalia e iconografía que se escapa del mundo de los ateos.
Ser ateo parte de una negación, de la no creencia en algo que resulta casi vital para la mayoría de personas. Así que muchos consideran que sino crees en una religiosidad es como si casi no existieras. Como sino existiera nadie al margen de esas mayorías excluyentes que discriminan e imponen unos pensamientos dogmáticos sin base alguna para su sustentación científica.
Mientras entrenaba esta tarde, con la música de U2 a todo volumen en mi iPod, he intentado repasar aquellas cosas en las que creo hasta construir una lista interminable de motivos para creer para un ateo.
He pensado que cuando la vida pinta mal la mayoría busca consuelo en lo supraterrenal, buscamos fuera de este mundo soluciones para lo que en él nos sucede, abandonamos las personas que nos rodean para buscar cobijo en un ente que no existe más que en nuestra mente inculcado a fuego por cientos de años de imposición hasta convertirse en una parte más de nuestra genética. Así lo transmitimos a los nuestros desde el mismo momento en que nacen para continuar con la creación de un mito religioso sea cual sea su forma o representación.
Sin embargo yo, ateo confeso, busco el calor de los mios, la proximidad de quienes me aman, la luz del día, los detalles de todo aquello que me es próximo cuando la vida se empeña en ponerm zancadillas. Apartado de esa sumisión que invade nuestro vocabulario para hacer de cada pequeño acto de nuestra existencia un "si dios quiere". Me resisto a creer en nada que pueda gobernar mi vida y tomar decisiones que no sea yo mismo sujeto tan sólo a las circunstancias que dicta la naturaleza.
Creo en la ciencia capaz de encontrar remedio para curar enfermedades, para descubrir mundos millones de kilómetros más allá de este planeta, para hilvanar la historia del ser humano desde sus más primitivos ancestros con una pequeña pieza ósea, para hacer nuestra vida cada vez más confortable, segura y digna.....Qué hubiera sido de todo esto en un mundo anclado en príncipios religiosos negadores de la actuación de la ciencia, perseguidores de todo aquel que ha aportado conocimiento y luz donde sólo había ignorancia y oscuridad?
Creo en la fuerza del amor de aquellos entregados a la labor por los demás enfrascados en mejorar la existencia de quienes parecerían hijos de un dios menor, abandonados a su suerte de miseria y ausencias. En aquellos que sacrifican su vida en beneficio de la de los demás.
En un mundo que se cae a pedazos sigo creyendo en las gentes de buena voluntad, en los luchadores por la libertad, los que asumen causas justas, los que se enfrentan a arpones por salvar la vida de una ballena, quienes a través de las letras, la música o la pintura nos transmiten belleza....
Creo en cada piedra palestina lanzada contra la coraza metálica del imperio de Sion, creo en cada palabra de Martin Luther King, creo en el Che arengando al pueblo cubano , creo en cada miliciano republicano que luchó por mantener los principios en que creía, en cada desaparecido por su ideología en cualquier lugar del mundo, en las mujeres de Juárez, en el semblante del Subcomandante Marcos, en las manos de Teresa de Calcuta, en la mirada de los niños bajo el fuego de Bagdad, en cada persona que no puede expresar sus creencias e ideología de forma libre como yo puedo hacer en este humilde espacio virtual.
Se podría concluir que en el fondo soy "creyente".

martes, 30 de agosto de 2011

cosas de chicos...

En mucho momentos mi vida ha resultado convulsa, enredada, compleja, con esa innata capacidad mía de meterme en algunos fangos. Muchos errores jalonan mi trayectoria. He tomado decisiones equivocadas con mi dinero invirtiendo rodeado de personas que no merecían mi confianza. He tropezado en mil errores del corazón, he escuchado poco a mi mente y seguido los latidos de mi corazón que tiene una extraña dificultad para moverse de forma rítmica.
Este tren de mi vida con tortuosas vías me ha llevado a unas cuantas estaciones que he tomado como definitivas...en cada una de ellas he pretendido dejar mis bártulos de forma permanente pero la vida es cambiante, la mía parece que más, y en unas ocasiones me he dado cuenta de que aquella no era mi estación y en otras a pesar de mi sentimiento de haber acertado con la elección, han sido otros quien han tomado la decisión contraria.
En una de esas estaciones no encontré el lugar definitivo de mi arrítmico corazón pero sin embargo, hallé la persona adecuada para albergar una nueva vida, esa que me sucederá cuando mi presencia en este lugar no sea más que un leve recuerdo. Hallé la persona que sacrificaría su tiempo, su esfuerzo y sacrificio por compartir conmigo una bella ilusión.
Esa fue la mejor decisión de mi vida.
Un hijo es un amor extraño...alguien a quién se ama sin conocer...por quien se daría la vida con el simple sonido de sus latidos oídos en el cuerpo de otra persona....alguien que cuando asoma a la vida queda unido a ti por siempre. El único amor verdadero, inquebrantable y eterno.
Luego la vida, mi cardiopatía permanente, decidió que aquella no era mi estación pero mi unión a aquella nueva vida, a aquel pequeño trozo de mi propia existencia no se debilitó sino que se hizo aún más fuerte.
Dice un refrán que "aprendemos a ser hijos cuando somos padres y padres cuando somos abuelos"....Nauzet me enseñó mucho, entendí muchas cosas de mi viejo, sus palabras, sus consejos y sus enseñanzas. El viejo hace ya tres años que partió y quizás a partir de ese nuevo palo de la vida he intentado ser mucho mejor padre de lo que fui hasta entonces.
Nauzet ha sido siempre mi refugio en los malos momentos. Él me obliga a ser constante, a no decaer, a erguir la cabeza y seguir luchando a sonreír cuando quisiera llorar, a bregar cuando quisiera rendirme, a ser un niño cuando hay que comportarse como un adulto.
Ahora no vivo un momento especialmente bueno, alguien ha vuelto a convertir mi corazón en un solar en derribo pero ahí estaba Nauzet y en él, en su amor, he vuelto a encontrar refugio ante la tempestad, la calma frente al mar violento. Siempre está ahí, sin reproches ni rencores, con una sonrisa, con un abrazo y un beso en los momentos que más falta me hace. Sin palabras, como si tuviera un detector que se activa en esos segundos en los que mi estado de ánimo parece derrumbarse.
Así que en estos renglones torcidos de mi vida, Nauzet ha estado ahí para darme cuanto me hace feliz.
Alguien me reprochó una vez que cuando sea mayor ya no querrá estar conmigo. Quizás, pero estos tiempos, esta felicidad que me brota por cada poro, este orgullo de padre, estas lágrimas de emoción con cada "te quiero, papi"....me dan lo mejor de mi vida. Si el precio a esto es la soledad futura bien invertida estará la apuesta.
Siempre nos han gustado los "momentos de chicos", tardes de frikear con los machangos de las jugueterías, de ir al cine con "tocufas" y coca cola, de jugar con la consola, de pasear sin rumbo, de ir a la playa.....Nuestro momentos, sin nadie más.
Estos días, cambiamos esos momentos por el "viaje de chicos". Toda una aventura de un cuarentón y un enano de ocho años recorriendo las calles de Barcelona con la excusa de una (otra) pasión que nos une...el Barça! Cuatro días maravillosos con conversaciones estrambóticas de una mente inquieta e imaginativa. Recomendable ejercicio de bajar al mundo desde 1,30 cms del suelo....se ve la vida de otra manera. Se comprende que la vida es mucho más sencilla que lo que la hacemos, que el amor no tiene tantos vericuetos cuando está por encima de todo. El fútbol....las chicas.....los súper héroes con el eterno dilema de si Ironman podría con Hulk.....la religión del que no conocer la religión pero que sabe que "eso es un mito, papi".....las motos, en las que corren más las que son más bonitas......"big" laden, que como todos saben se emborrachaba y drogaba hasta que lo mató la policía.....un mundo que roza la alucinación....
Nunca he dudado de que tengo un hijo maravilloso. Si, quizás es amor de padre. Pero quien conoce a Nauzet sabe que no es un niño como todos. Capaz de romperte con sus frases tanto para emocionarte con lágrimas o para hacerlo con risas...como si no hubieran términos medios.
Lucho cada día por hacerlo bien, por no defraudarlo, intentando hacer de él una persona íntegra dotada de valores de respeto y amor hacía los demás, en la negación de la violencia, en la solidaridad, tolerancia a todas las formas de vida, razas y creencias. Intento que sepa el por qué de las cosas, muchas veces me mira con cara de no entender nada de nada pero me niego a que crezca con creencias absurdas en su mente o con explicaciones simplistas "a la altura de un niño".
Creo que tanto mi labor como la de su madre está dando frutos. Mi viejo decía que un niño es como un árbol joven que crece, no puedes llevarlo donde tú quieres pero puedes guiarlo con tutores a un lado y otro. Su crecimiento será aleatorio pero te aseguraras que de buena sombra.
Después de este "viaje de chicos" nada será igual. Mi tren hallará una nueva estación a su paso, puede que mis ventrículos hallen descanso a su fatigada existencia, pero nuestro nexo padre-hijo-amigo será mucho más grande.

Ahora me pregunta cuando viajaremos juntos a Marruecos....tiene buena pinta...


sábado, 2 de abril de 2011

historias de moto

Carente en mi ADN de ningún antecedente llegué al mundo de la moto recién estrenada la treintena. Hasta muy poco antes no había sido desconsolado por el bramido de los motores, ni por el equilibrio de dos ruedas en curvas imposibles. Mi vida transcurría plácida y monótona en las usuales y anodinas cuatro ruedas, en esas cajas rodeadas de lata y vidrio que sirven para poco más que como medio de transporte.
Algo pasó en mi, influenciado en parte por las "malas amistades" para que llegado ese momento de madurez decidiera tornar mi vida y aventurarme en el mundo de las motos.
Mi primera vez, fue con una Honda Africa Twin del año 89 con la que empecé a conocer de otra manera las carreteras de Tenerife. Aquella pobre sufrió el maltrato de mis torpezas, de mis bruscos acelerones y de mi constante descordinación entre el pie de los cambios y la maneta del embrague. 
Pasados unos meses de aquel primer amor me atreví con empresas mayores y fue cuando conocí al que se convertirá en mi compañera inseparable, mi BMW R1100Gs. La Gorda. Entonces fue cuando sentí de verdad lo que era llevar una máquina bajo el culo, coincidió mi mejora como conductor con el afable motor de mi nueva moto. Alejada de las potentes deportivas pero con el justo motor para divertirme en las enreveradas carreteras de la Isla. Al mismo tiempo que permitía una importante capacidad de carga que la convierte en una magnífica rutera.
Pasó algún tiempo y la idea de un viaje a ver MotoGP en Cheste fue tornándose en un viaje en moto a través de diferentes lugares de España. Será la primera vez que La Gorda se embarque fuera de estos siete peñascos atlánticos para aventurarse en tierras desconocidas. Así descubriremos lugares de impresionante belleza por varias comunidades y provincias de España. Finalmente la asistencia a las carreras quedó como una anécdota en medio de un viaje fantástico.

Desde la vuelta a casa la idea de volver a rular por tierras lejanas rondaba mi mente, soñaba con emprender nuevamente la aventura de conocer más y más lugares a lomos de mi compañera. Un año entero de trabajo después, la GS vuelve a adentrarse en las entrañas de un barco para navegar hasta Cádiz, desde donde partiríamos para recorrer Andalucía, Levante, Catalunya, la cornisa Cantábrica y retornar al sur por la ruta de la Plata. Más jornadas, más kilómetros y otro buen montón de impresionantes rincones de España, carreteras secundarias....y algunas que ni ese calificativo alcanzaban.
Entre viaje y viaje, las carreteras de Tenerife y esporádicamente de Gran Canaria mataban el gusanillo de las rutas kilométricas. Paliaban ese handicap que supone vivir en un territorio limitado para quien ama recorrer carreteras interminables. Curva a curva fui conociendo cada rincón de mi tierra que aún sigo conociendo cada día. Tierra que cada estación se muestra distinta convirtiendo cada fin de semana de ruta en un nuevo descubrimiento y en la derrota constante de la monotonía.
Tras meses de planificación, La Gorda me llevará a conocer  no sólo una tierra distinta, sino también una forma de vida, cultura, religión y lengua completamente desconocidas. Marruecos. En principio un viaje un tanto a la aventura, dónde no sabíamos bien qué encontraríamos y que acabaría, tres mil kms después por descubrir en mi un nuevo amor. Desde entonces mi corazón vive un idilio intenso con aquellas tierras del Magreb. Descubrí un país con inmensos contrastes, donde la arena del desierto da paso a altivas cumbres y profundos valles, donde la sequedad del aire es calmada por la generosidad del nativo, la belleza de sus abruptas costas, la frenética locura de sus ciudades, los enjambres humanos que pueblan sus plazas al caer la tarde. 
Tras cada ruta la GS iba cambiando su aspecto. Mientras su corazón se mantenía fuerte e intacto, su aspecto se fue modificando poco a poco. Cada cambio le aportaba personalidad y la hacía diferente a sus iguales.
Tras Marruecos, llegó Portugal, Galicia y Asturias. Más fotos para recordar, más paisajes en mi retina, más kms en sus tripas y más amigos moteros regados por esos mundos. Tras cada etapa, tras cada día de ruta mi Cuaderno de Bitácora. Mi forma de transmitir cada vivencia y describir cada paisaje.
En 2009 llegó la que hasta el momento es la mayor aventura de mi vida, el mayor reto que he emprendido. Tras mucho tiempo de planificación surge el proyecto África en la Mirada que me llevaría junto a mi gran amigo Marcos Ferrao a cruzar la costa Occidental de África desde Ceuta a Mbour (Senegal), envueltos en un proyecto humanitario consistente en llevar material óptico a los niños de la escuela de Backombel. Fueron días muy duros en los que las ganas de dar marcha atrás fueron vencidas con mucho esfuerzo y voluntad y finalmente recompensadas con la sonrisa de cada uno de aquellos niños a los que atendimos.
De este proyecto surgió un importante material fotográfico que sirvió para que pudiera llevar a cabo mi primera exposición. Otro sueño hecho realidad. Dos pasiones unidas y perfectamente conjugadas: moto y fotografía.

Ahora el cuenta kilómetros de La Gorda sobrepasa en unos cuantos los 100.000. Creando una cifra mítica, un hito conseguido en las bellas carreteras de mi tierra y de otros lejanos lugares. Cada uno con un sabor especial, cada uno con una anécdota y cada uno señalado como un momento especial en  mi vida. Poco queda ya de la apariencia de aquella GS que fui a buscar a Gran Canaria hace casi una década. Customizada hasta las trancas. Mi mente y mi corazón siguen soñando con viajes infinitos, carreteras lejanas, lugares y personas a las que conocer a lomos de mi GS y de manos de mi compañera.
En mi corazón late un nombre: Patagonia. Un sueño. Imposible quizás......o no?